lunes, 24 de julio de 2017

Malas Influencias. Mateo 16

  Aunque así lo quisiéramos, no todas las personas son una influencia positiva en nuestras vidas. Algunos, aún sin quererlo, afectan nuestro código de valores y nuestras metas más importantes. Es nuestro deber reconocerlos y frenar sus efectos.
En esta sociedad tenemos que tener relación con las demás personas, este tipo de relaciones unas las escogemos nosotros  por coincidencia de valores, objetivos similares y estilos afines en los gustos o el comportamiento.


Otras relaciones nos son impuestas, vecinos del barrio, compañeros de estudio o trabajo y familiares. Juan 17: 15 “No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal.
Las relaciones impuestas debemos aceptarlas y aprender a manejarlas de forma armónica. Las que elegimos nosotros por aprecio o porque consideramos favorable para la satisfacción de nuestras necesidades, nos corresponde cultivarlas y darles continuidad.
Estamos en este mundo  y es inevitable estar en contacto con personas que tratan de influenciarnos unos para bien y otros para mal. Satanás anda como león rugiente buscando a quien devorar.
Las personas con quien tratamos a diario muchas veces determinan nuestro comportamiento.
La gente del mundo pide señales para poder creer en Jesucristo. V 4 “La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Y dejándolos, se fue.” los cristianos verdaderos creemos por fe, y nos congregamos para adorar y agradecer a Dios.
El hombre por naturaleza tiende a dejarse influenciar con facilidad. Satanás a través de la serpiente influencio a Eva. Eva influencio a Adán  a pesar que él era conocedor de Jehová. Génesis 3: 1- 5 “Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho; la cual dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: No comáis de todo árbol del huerto? 
3:2 Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; 
3:3 pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis.  3:4 Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis;  3:5 sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.
3:6 Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.
El pueblo de Dios empezaba a murmurar, a renegar de Dios influenciados por los de afuera. Números 11: 4- 5 “Y la gente extranjera que se mezcló con ellos tuvo un vivo deseo, y los hijos de Israel también volvieron a llorar y dijeron: ¡Quién nos diera a comer carne! 
11:5 Nos acordamos del pescado que comíamos en Egipto de balde, de los pepinos, los melones, los puerros, las cebollas y los ajos;” las iglesias somos grupos de personas adoradoras de Jehová, pero muchas ya se han dejado influenciar por el mundo, y solo se congregan para pedir y aprovechando la necesidad del hombre hacer shows y rifas de milagros.
Como cuidarnos de las malas influencias.
1. Teniendo en claro lo que quiero y sobre todo lo que creo. V 13, 16-17 “Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?; Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.
16:17 Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. ” El que no sabe que es lo que quiere o que es lo que cree, está perdido, el pueblo de Dios se perdió por falta de conocimiento.
2. Tener en claro quién soy. V 18 “Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.” La falta de identidad hace que una persona se haga influenciar por cualquiera, un cristiano que no sabe quién es, que quiere, y en quien cree, anda como hoja seca de lugar en lugar, cambia de iglesia como cambia de ropa. Un día cree una cosa al otro día ya cree otra.
3. Conocer los procesos que tengo que vivir para conseguir algo. V 21-22 “Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. 
16:22 Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca.” Cuando yo sé que es lo que quiero también puedo calcular lo que cuesta conseguirlo, y puedo soportar lo que tenga que pagar por conseguirlo.
Hay muchas personas que quieren ser ricos de la noche a la mañana, y esto los hace desesperar, y cometer errores. Quiere cambiar de vida de manera inmediata.
4. Rechazar la mala influencia. V 23 “Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.” Si logramos detectar que es o quien es lo que nos hace actuar de manera equivocada podemos cuidarnos y rechazar lo que me perjudica en mi relación con Dios y con los demás sobre todo con  mi familia.
5. Selecciona lo que quieres aprender. V 6, 12 “Y Jesús les dijo: Mirad, guardaos de la levadura de los fariseos y de los saduceos. 16:7 Ellos pensaban dentro de sí, diciendo: Esto dice porque no trajimos pan; Entonces entendieron que no les había dicho que se guardasen de la levadura del pan, sino de la doctrina de los fariseos y de los saduceos.” Tu yo somos hechos y estamos preparados para poder escoger lo que en verdad nos conviene y desechar lo que no nos sirve. 1 Tesalonicenses : 5: 21 “Examinadlo todo; retened lo bueno.” Hay enseñanzas que no son bíblicas, solo inventos del hombre en su afán de ver sus iglesias llenas, y la ignorancia o el ignorar la palabra de Dios hace que ellos tengan éxito con sus mentiras.

Solo  a través de la oración y un buen estudio de la palabra de Dios evitara que seamos influenciados por el mundo y las falsas doctrinas que hoy proliferan en la tierra.